noviembre 28, 2014 | By: Acuarelagris♡

Fanfic; Arumi; capítulo 7


Capítulo /
Mini- Tom Mini- Arumi
Por: Arumi
—Arumi, ¿dónde estás?
Escuche la voz adormilada de Tom, y me apresure a guardar el desastre que tenía en el baño.
—Tomy—Salí del baño y lo observe estirarse
—Te traeré tu desayuno
—No quería salir a desayunar a algún lado ¿qué dices?
—Digo que me levante temprano para preparar tu desayuno
— ¿Lo hiciste con amor?
—Si—me examino de pies a cabeza
—Pues si será un desayuno en la cama ¿qué esperas para traerlo?
Salí de la habitación y entre a la cocina en realidad no había preparado nada, más que café. Observe la alacena y entre todo lo que había lo único que se me ocurrió preparar porque era fácil y rápido fue cereal y algo de fruta con yogurt.
Lleve dos porciones de cada cosa y deje a nieve comiendo su croqueta.
Abrí la puerta de la habitación y deje la bandeja en el buro de la esquina.
—Tom quiero decirte algo
Tom salió del baño y se sentó a un lado de la cama miro mi menú y sonrió pero no le importo para nada y comenzó a comer.
—Te escucho—tenía la taza de cereal con leche muy cerca de su boca y comía rápido como siempre
— ¿Qué opinas de tener un bebé?
Me miro receloso y dejo a un lado el tazo de cereal y comenzó con el yogurt picado con fruta.
— ¿Tener un bebé?—cerro los ojos después de devorar la fruta se tomó de un sorbo el café y me miro— ¿Que pienso? Arumi ¿a qué viene la pregunta? E soy sincero jamás en mi vida he pensado en eso
—Pero entonces ¿no te gustaría?
—Claro que tiempo atrás no me hubiera gustado—se acercó a mí y me beso con rudeza—Pero sería un bebé hermoso si la madre fueras tu—continuo besándome— ¿Porque? ¿Quieres tener un bebé? Mi amor aun eres muy joven pero si eso quieres yo con gusto te hago uno o los que tú quieras.
—Tom—lo empuje un poco—espera, es que estoy tratando de decirte algo
—Adelante dilo—se separó de mi— ¿Te comerás eso?
—No—respire profundo y lo dije así tan rápido como pude—Estoy embarazada
Me miro en silencio y soltó una carcajada.
— ¿Que estás diciendo?
—Lo que escuchaste
Solo reía y me miraba como si aquello fuera una broma, en cambio yo tome una posición más seria.
— ¿De qué te ríes? Tom es verdad
Me levante indignada de la cama y camine hasta el baño. Escuche los pasos de Tom y luego sus nudillos golpeando la puerta.
—Arumi abre la puerta, ay que hablar
—No Tom. No ay nada que hablar para tu esto es un chiste
—Vamos mi amor, abre la puerta
Abrí la puerta de golpe y ahí estaba el mirándome de pies a cabeza, suspire y regrese a la cama. Me siguió sin decir nada.
— ¿Cómo sucedió esto?
— ¿Quieres que te explique?
—Se cómo paso Arumi, pero es que yo no me esperaba esto, tu aun estas muy joven y un bebé es una responsabilidad enorme—suspiro y beso mi frente—ahora te amo más preciosa.
Lo abracé y el solo acaricio mi cabello y me daba besitos.
—Hice una cita para comenzar a llevar el control de mi embarazo
—Muy bien, ¿Cuándo es?
—Dentro de dos días
—Iré contigo
Tom sonrió mientras acariciaba las orejas de nieve. Me uní a él y miramos una película. Pero había cambiado algo, Tom estaba más callado y había una especie de incomodidad entre ambos.
En efecto aún era joven pero fueron varios factores los que habían provocado aquello, el descuido de ambos por ejemplo, yo sabía a la perfección que Tom me amaba y que sería bonito tener un bebé.

—Arumi—escuche a Tom gritar por segunda vez—Ya es tarde
—Ya voy
Me acomode mi bolsa en el hombro antes de salir y respire profundo, baje las escaleras para reunirme con Tom.
—Lo siento, no encontraba mi celular
—Vamos que ya es un poco tarde
Habían pasado 4 meces desde que Tom y yo nos casamos, y esos cuatro meces habían sido maravillosos. Los mejores ahora en estos días Tom había estado raro. Ahora evitaba hablar cuando no había nada que decir y no sabía si eso sería malo.
—Buenos días—Saludo la asistente— ¿En qué puedo ayudarles?
—Tengo cita
— ¿Su nombre es?
—Arumi Kaulitz —ahora usaba el apellido de casada
—El doctor le atenderá en unos segundos. Puede tomar asiento
Caminamos con Tom hacia uno de los sillones que habían en la sala de espera, nos agarramos de la mano y yo recargue mi cabeza en su pecho, el me dio un beso en mi cabello y permanecí así hasta que me llamaron para que entrara al consultorio. Tom por supuesto entro conmigo.
—Buenos días, señor y señora Jaulita.
—Buenos días
—Siéntense
Nos sentamos en las sillas que estaban enfrente del escritorio. Le entregue los análisis que me habían echo días antes y los reviso.
—Estas embaraza, felicidades.
—Gracias
— ¿Es tu primer bebé?
—Si
—De acuerdo aquí dice que tienes casi los dos meces
El doctor me pidió que me recostara en la camilla que había en el consultorio y que me levantara un poco la blusa para dejar a la vista mi vientre, y coloco un poco de gel y con un aparato parecido a un micrófono escucho el corazón de mi futuro hijo. Me hizo algunas preguntas y al final me mando ácido fólico y vitaminas.
De regreso a casa Tom seguía muy callado, yo lo observaba si animarme a preguntarle nada. Su silencio ya me estaba haciendo mal.
— ¡Ya basta!
Cerré la portezuela de un portazo y fulmine a Tom con la mirada
— ¿Qué pasa?
—Es lo que quiero saber yo ¿qué pasa contigo?
—Conmigo no pasa nada ¿Y contigo?
—Has estado así desde que te di la noticia
—No me ocurre nada, estoy feliz de que estés embarazada
—Pueda no merece
Sentí una apreció en mis ojos y luego un par de lágrimas brotar calientes y resbalarse por mis ojos. Camine hacia la puerta de entrada y nieve me recibió. La acaricie y subí a mi habitación. Era obvio que Tom no estaba feliz.
Me encerré en la habitación y Tom no hizo nada por ir a platicar conmigo. Fue hasta la noche que salí de la habitación, fui a la cocina por algo de comer.
— ¿Ya terminaste de llorar?
—No entiendes nada
—Arumi sé que estas embarazada y eso me hace feliz y si no lo he demostrado es solo porque no es como hacerlo. Si estoy hace es porque tal vez aún no he asimilado bien la noticia pero siento que te amo más aún.
Permanecí en silencio.
—Tener una mini-Arumi o un mini-Tom cuando me case contigo pensé que no podría sucederme nada mejor y entonces voy a tener un hijo con la mujer que amo. Cariño no sé cómo actuar. Nunca había sido tan feliz y esto me asusta.
—Tom era lo que necesitaba escuchar

Me acerque a él, y me pare de puntitas para poder besarlo. Yo igual me sentía asustada jamás me había sentido tan feliz y estar así se sentía bien.
noviembre 27, 2014 | By: Acuarelagris♡

FanFic; Ellos Vs Ellas Resumen



El primer año que una prestigiosa escuela de música acepta niñas, Tom y Su banda harán lo posible por ganar un contrato, pero en el camino se encontraran con algo inevitable llamado “Amor”.
Reating: NC-17
Categoria: Hetero
Personajes: Bill Kaulitz, Georg Listing, Gordon Trumper  Gustav Schafer, Original Femenino, Simone, Tom Kaulitz
Genero: Desorden Alimenticio,Drama,Lime,Primera Vez, Romance
Advertencias:Contenido Adulto, Historia en progreso, Uso de dorgas
Pareja Principal: Tom-Original Femenino 
Pareja secundaria: Bill-Original Femenino, Georg-Original Femenino, Gustav-Original Femenino

Fanfic; Arumi Capítulo 8


Capítulo 8: Promesa
Por: Tom

—Arumi—era la segunda vez que Arumi se demoraba—llegaremos tarde
—Lo siento amor—bajo las escaleras y le ofrecí mi mano para que ayudarla a bajar—Tengo hambre
—Pasaremos a comer en un restaurant estamos retrasados
—De acuerdo
Caminamos hasta la puerta y de ahí a mi automóvil. Los meces habían pasado rápido Arumi estaba en el cuarto mes y ya comenzaba a notarse el embarazos, se veía muy curiosa, y había sustituido sus playeras de bandas de rock vitage por vestidos que la hacían lucir más femenina y más hermosa.
— ¿Cómo te sientes mi amor?
—Bien Tomy—ahí sentada en el asiento del copiloto miraba por la ventanilla y tenía una mano en su vientre
Arumi había empezado a pintar, desde que supo que estaba embarazada también cada mañana o cada noche se sentaba enfrente del piano y tocaba. A mí me gustaba verla porque se perdía entre el universo.
—Llegamos bebé
Baje del auto y abrí la puerta para que ella bajara, últimamente estaba más animado hoy nos dirían al fin el sexo del bebé yo prefería que fuera una hermosa niña. Y que se pareciera a Arumi con esa mirada tan profunda y ese silencio sobre natural que hacía que me desesperara y no pudiera descifrar sus pensamientos.
—Venimos a mi cita mensual
—Claro señora Kaulitz, el doctor los atenderá en breve. Tomen asiento.
Como de costumbre no sentamos en el sillón que ocupábamos habitualmente para esperar nuestro turno.
—Tom ¿Que te gustaría que fuera?
—Niña
— ¿Niña? ¿Porque niña?
—Solo quiero tener a alguien que se parezca a ti y que sea cariñosa
—Pensé que preferías niño
— ¿Tú que prefieres?
—Señora Kaulitz, puede pasar—nos informó la asistente

El doctor estaba sentado delante de su escritorio como habitualmente nos invitó a sentarnos en las sillas enfrente de él
— ¿Cómo te has sentido Arumi?
—Muy bien solo que ya empiezo a sentir el peso del bebé
—hoy vamos a saber el sexo de tú bebé
El doctor se levantó de su asiento y nos pidió que lo acompañáramos a una pequeña habitación en donde había una camilla y un monitor. Le dio unas indicaciones a Arumi y ella se acostó en la camilla con el vientre descubierto.
El doctor puso un gel en su vientre y con saco una especie de micrófono que comenzó a pasar por el vientre de Arumi. Enseguida aparecieron unas imágenes en la pantalla y comenzó a escucharse lo que parecía ser los latidos de su corazón.
—Es un niño—dijo el doctor—Felicidades
Sentí una emoción infinita y unas ganas de llorar. Arumi no se contuvo y unas lágrimas cayeron por sus mejillas rosas.
Después de aquel momento nos reunimos con el doctor.
—Todo va bien con su bebé, Arumi sigue tomando tus vitaminas y nos vemos en un mes
Salimos agarrados de la mano y con dirección al automóvil. Me sentía bien y Arumi se veía más feliz.
— ¿A dónde quieres ir a comer?
—Se me antoja una pizza
—Pues vamos por una pizza
Conduje en silencio y sonriendo de vez en cuando con Arumi. No sabía que decirle estaba tan emocionado pero entonces sentí una opresión en mi pecho y una especie de mal presentimiento.
—Amor—la voz de Arumi me saco de mis pensamientos— ¿en qué piensas?
—E genio cariño mi primer hijo será un hombrecito
—Sabía que preferías un niño
—No es que lo prefiera pero igual es bueno así cuando tengamos a una mini- Arumi él cuidara de ella.
—Si Tom
Llegamos a una plaza comercial y comimos pizza y un helado después compramos un libro de nombres. Y aun seguía sintiendo esa opresión en el pecho. Aun cuando estamos de regreso a casa.
— ¿Qué te parece Francis?
—Es muy común—Arumi ojea el libro y yo seguía sintiéndome mal—Arumi ¿me amas?—nos miramos y después regrese la vista a la carretera.
— ¿Por qué lo preguntas?
—Solo responde
—Tom por supuesto que te amo, y no tienes idea de cuanto
—Entonces quiero que me prometas algo
—Tom ¿Ocurre algo?
—Quiero que me prometas que si algo llegara a pasarme y aquello llegara a pasarme tú seguirás adelante y cuidaras de nuestro hijo
— ¿Por qué dices eso?
—Arumi solo quiero que lo prometas, es decir que solo quiero estar seguro de que si algo me llegara a suceder tu seguirías adelante
—Tom yo no podría vivir sin ti
—No Arumi yo no quiero que seas dependiente de mi porque ahora tendremos un bebé y me gustaría saber que tu cuidaras de él si yo llegara a faltar no te dejaras caer por él
—No me estás haciendo sufrir yo no puedo imaginarme una vida sin ti
—Arumi solo promételo, saber que tú y nuestro bebé están bien me hace bien y feliz
—Lo prometo Tom
No volvimos a mirar y le sonreí para animarla.
—Este puto tráfico. Tomare un atajo para llegar a casa rápido—fue el primer comentario que se me ocurrió para calmar las tenciones
—Amor no me molesta esperar
—Es solo que quiero llegar a casa para que descanses
Conduje sin despegar la mirada del camino, hasta que llegue enfrente del semáforo que volvió a ponerse rojo. Entonces mire a Arumi y nos acercamos para besarnos. Cada que la besaba me enamoraba un poco más de ella. Sus labios eran suaves y su forma de besar era tierna y apasionada primero me besaba despacio y después mordisqueaba mis labios.
El semáforo volvió a ponerse en verde. Y entonces sucedió en un segundo, un automóvil que iba fuera de control se estampo contra mi automóvil golpeando con brutalidad el lado en el que me encontraba. Cerré los ojos cuando sentí recorrer un dolor que nacía desde mi cabeza y que invadía todo mi cuerpo en ese momento recordé a mi pequeña Arumi y a mi futuro hijo abrí los ojos y ella estaba ahí abrazando mi cuerpo y llorando.
—Aru-Aru-Arumi—sentía que no podía hablar y comenzaba a dolerme todo
—Tom
Por: Arumi
No me di cuenta como paso, solo pude ver cuando el automóvil se estampaba de lado del conductor y sentí como por la fuerza del impacto mi cuerpo se sacudió y mi cabeza se golpeó.
Abrí mis ojos unos minutos después, buscando a Tom.
—Tom—como pude zafe el cinturón de seguridad y me acerque a donde él estaba atrapado entre la carrocería que se había abollado
—Aru-Aru-Arumi—trago saliva y abrió sus ojos con debilidad—Estas hermosa—murmuro—Que lastima que no pueda vivir lo suficiente para recordártelo cada día
—Tom ¿de qué hablas?—escuchaba vocea afuera del vehículo y gente gritando para que hablaran a una ambulancia—Nada malo te pasara—trate de liberarlo pero estaba atrapado entre el metal y no tenía las fuerzas para ayudarlo
—Duele...Y duele mucho—respiro hondo—Arumi fuiste la mejor novia y esposa—estiro su mano para tomar la mía
—Tom no digas eso—veía borroso por las lágrimas que se combinaban con la sangre que emanaba de alguna herida en mi rostro—Vamos a estar bien
—Arumi lo prometiste...—de sus ojos rodaron algunas lágrimas—Te amo
—Tom no, no, no—le dije antes de que cerrara sus ojos—Tom no me dejes te amo.

Y ya no me contuve más un grito salió de mi garganta y sentí desgarrarse algo en mi interior. Lo abrecé con fuerza y me aferre a él y le rogué que no me dejara como nunca lo había echo antes de que unas manos me separaran de él. Trate de luchar pero las manos fueron más fuertes.

FanFic; Arumi; Capítulo 6

Capítulo 6


Niña

Pasaron algunos días más antes de que Nieve se acostumbrara a la casa y a Arumi y a mí.
En cambio a mí y a Arumi se nos hizo muy fácil la vida de recién casados, casi todas las mañana Arumi me preparaba el desayuno y después salíamos a caminar o a hacer alguna otra cosa. Bill y su esposa Zoile que también era prima de Arumi habían venido a vernos para darnos la gran noticia. Zoile estaba embarazada. Al parecer estaban felices, pero no me había quitado esa noticia de la cabeza no es que me importará pero se sentía extraño saber que pronto tendría un sobrino yo aún no quería tener niños y es que Arumi era una niña aun.
Esa mañana cuando desperté Arumi no estaba a mi lado y entonces baje las escaleras y observe a Arumi desayunar un plato de cereal, Nieve estaba a un lado de la silla de Arumi desayunando croquetas. Me pareció chistoso ver a Arumi mirando la televisión para ser exacto veía un programa infantil Bob esponja o algo así.
—Buenos días
—Hola Tom—Pareció sobresaltarse y de inmediato apago la televisión
— ¿Por qué quitaste el programa?
—Eh por nada ya había acabado
—Oh vamos Arumi, estabas viendo a esa esponja ridícula. Lo sé pero lo que no se es ¿Porque te da vergüenza que te haya visto mirando una caricatura?
Se quedó callada y trato de sonreír pero no pudo.
—Tú mismo lo dijiste, porque es una esponja ridícula
— ¿Pero te gusta? Por algo lo estabas viendo
—Pero no quiero que pienses que soy una niña ridícula
—Pues eres una niña pero no eres ridícula
Volvió a quedarse callada y nos miramos, nieve se paró de dos patas para llamar mi atención. Acaricie su hocico y mire a ver a Arumi.
— ¿Quieres que te prepare algo de desayunar?
—Por favor—conteste y ella se levantó de su asiento. Y la observe mientras ella prepara mi desayuno.
—Iré a tomar una ducha Tom
—Te alcanzo en un rato
—Si
Se fue en dirección a las escaleras, yo en cambio comía tranquilamente y a mi lado estaba acostada nieve. Más tarde la alcance en la ducha.
—Tom me gustaría ir a comprar
— ¿Qué quieres ir a comprar?
—Pintura y pinceles. Algunos lienzos
— ¿Cuándo vas a ir a tu clase de pintura?
—Mañana pero me gustaría pintar un poco, ahorita tengo muchas ideas
—Entonces vamos
Arumi me llevo a una tienda especializada en vender productos para artes visuales y compro pinceles de todos los tamaños y pintura de muchos colores. Solo una vez la había visto dibujar y no me había mostrado como había quedado, y debo de admitir que tenía curiosidad de verla pintar. Al día siguiente vinieron sus profesores porque ella estudiaba en casa y también en la tarde fue a su clase de pintura y así nos llevamos un mes.
—Ve al coche ahorita te alcanzo—Arumi bajo las escaleras y cuando me reuní con ella en la puerta, ahí estaba su padre. — ¿Ocurre algo?
—Buenas tardes Tom
—Buenas Tardes
—No ocurre nada solo quería hablar con ustedes
—Claro pasemos a la sala
Le dimos paso al señor y lo seguimos hasta la sala, se sentó en el sofá y yo me senté enfrente del junto a Arumi.
— ¿Que pasa papá?
—Quiero que regreses a la casa, ya sé que te casaste con Tom por que no te gustaba mi nueva esposa y te quiero informar que ya descubrí que me robaba y quiero pedirte una disculpa y que vuelvas a la casa
— ¿Que?
Arumi agarro mi mano con fuerza y se quedó petrificada, podía escuchar como latía su corazón muy aprisa y como su mano comenzaba a perder el calor.
—No papá yo...
—Arumi perdóname no sé cómo la pude poner a ella antes que a ti
—Pues es muy tarde papá, yo amo a Tom no voy a regresar contigo
Me abrazo y escondió su rostro de su padre en mi pecho.
—Tom tus eres una persona madura te pido que la hagas entrar en razón para comenzar con el trámite de su divorcio
— ¿De qué habla? Por supuesto que no, Arumi es mi esposa el amo y no solo porque se haya quedado solo dejare que me la quite. A usted no le importo averiguar con quien se casaba su hija y me la entrego así como si nada. Yo la amo y si Arumi quiere irse con usted lo aceptare, mientras no. Ahora por favor retírese
—Arumi, piénsalo tu eres una niña podrías seguir tu vida y conocer a alguien de tu edad
—No tengo nada que pensar papá, mi lugar esta aquí con Tom
El señor se levantó del asiento y salió de la casa Arumi seguía escondida. Y podía escuchar sus tenues sollozos.
—Arumi—acaricie su espalda—no llores pequeña yo no dejare que tu padre te aleje de mi—aparto su rostro y me miro
— ¿Enserio?
—Sí, enserio tu eres mía. Yo no sé qué haría si te vas—seque sus lágrimas y bese su frente la abrase con fuerza. No quería que nadie me la quitara. — ¿Qué te parece si hacemos algo aquí en casa? Como ver películas o lo que tú quieras.
—Ya no quiero hacer nada—camino hasta la escaleras—quiero estar un rato a solas
—De acuerdo si necesitas algo, aquí estaré
Arumi se dirigió a la habitación y yo me quede en la sala mirando una película. Que no era interesante pero tampoco me molestaba verla, de hecho creo que me quede dormido y en mis sueños escuchaba una sueva melodía que probablemente provenía de algún ángel que tocaba el piano. La melodía se escuchaba muy bajito pero igual muy cerca. Yo caminaba por un largo pasillo y al final me encontraba con mi pequeña Arumi.
Abrí los ojos de golpe y la melodía aun seguía ahí, mire a mí a rededor y me topé con Arumi sentada enfrente del piano, muy concentrada. Pero tampoco hice  solo me quede ahí sentado mirándola tocar y solo pude sonreír al verla.
Así pasaron algunos días más, la noticia del embarazo de mi cuñada era una bendición para muchos, nieve se la pasaba todo el día con Arumi pero lo más importante era que el piano había comenzado a sonar cada manada con una suevo y dulce melodía. Arumi empezó a pintar aquellas cosas extrañas que se le venían a la mente pero que sobre todo tenían un significado que yo no lograba entender.
— ¿Y qué te parece?
—Interesante pero ¿qué es?
—Analízalo Tom si te lo digo sería muy fácil
—Eres un misterio Arumi—me acerque a ella y bese su frente—Tu padre sigue insistiendo con lo del divorcio
— ¿Tu no me dejaras?
— ¿Te quieres divorciar de mí?
—No—se quebró su voz y me abrazo— ¿Tú te quieres divorciar de mí?
—Nunca pensaría en eso
Bese sus labios despacio y después su hombro. Nadie me la iba a quitar.
noviembre 20, 2014 | By: Acuarelagris♡

FanFic: Arumi; Capitulo 5



Capitulo 5
Marido y mujer
Arumi estaba ahí bajo las mantas, su mirada brillaba y yo increíblemente no sabía qué hacer, por primer vez en mi vida estaba frente a una mujer y no sabía qué diablos hacer. Mi mujer y no sabía qué hacer. Ella suspiro y cerró sus ojos, acerque mis labios a los de ella para poder besarla. Arumi continuo besándome y me acomode encima de su cuerpo, comenzó a bajar los tirantes de su blusa y bese su hombro, ella sonrió y me beso. Le fui quitando cada prenda que tenía y me detuve a besar y a acariciar cada parte de su cuerpo.
—Te amo—Susurro en mi oído
Y cerró los ojos cuando fuimos una sola Persona, gemía muy bajito así como yo deseaba solo para mí, mientras me movía dentro de ella y me daba besitos en el cuello y cerca de la oreja.
—Te vez preciosa—acomode un mechón de su cabello detrás de su oreja
—Siempre dices eso Tomy
—Es que siempre te vez preciosa
Me beso nuevamente y se acurro en mi pecho, me gustaba sentir su piel suave y tibia contra la mía, aquella noche fue una noche más mía. Significaba que mi amor crecía más por ella.
Aquella mañana cuando me desperté Arumi estaba sentada en una esquina de la cama con una libreta y me observaba dormir. Permanecí acostado y la miraba.
— ¿Qué haces?
—Te dibujo, así que permanece así como estas
La observe ahí mientras hacía trazos en la hoja del cuaderno y fruncía el ceño de vez en cuando arrugaba los labios y me miraba algunas veces. Se veía linda haciendo eso, tenía las piernas cruzadas y no separaba la vista más que un par de veces.
—Arumi—estaba tan concentrada que no sabía que hacer—Arumi
—SSSS—me dijo sin apartar la vista de su trabajo
Después de un rato ella se levantó de la silla y guardo la libreta.
— ¿No me dejaras verlo?—Arumi miro a verme y negó con la cabeza y después me regalo una sonrisa. La seguí con la mirada antes de que se perdiera detrás de la puerta del baño.
Acomode mis brazos debajo de mi cabeza y mire al techo, sonreí para mí mismo y pensé en la maravillosa noche que había pasado con Arumi.
—Tom—Arumi me veía desde el marco de la puerta del baño
— ¿Arumi?
Se acercó a mí con esa sonrisa tan hermosa que tenía y no pude evitarme sentir tan bien. Se sentó en la esquina de la cama y me miro y nuevamente se volvió a quedar en silencio por un instante me quede tratando de descifrar que significaba esa mirada tan profunda, adorable e intimidante. Y nuevamente la duda de que era lo que pensaba me asaltaba. Pero tampoco me atreví a preguntar. Se acercó más a mi lado y beso mis labios, después se acostó mi lado y una vez más volvió a ser mía.
[~]
Por: Arumi
Desperté y busque a Tom a mi lado, estaba ahí dormido, contemple su rostro y sonreí. Me sentía feliz, cuando estaba con él era diferente estos días habían sido diferentes.
Me sentía feliz con Tom, él se movió ligeramente en la cama y se estiro para despertar completamente. Me miro y sonreíamos. Miramos la hora y decidimos ducharnos antes de salir otra vez del Hotel. Era tarde pero no tanto el sol aún no se escondía así que fuimos a dar un paseo. Tom me agarro de la mano y caminamos así, algunas veces nos deteníamos y nos besábamos o tomábamos fotos. ¿Me estaba enamorando de Tom? Si esa tenía que ser la respuesta.
—Estos días han sido los mejores. Tom estaba parado detrás de mí y me abrazaba de la cintura, la noche se estaba apoderando de la tarde—Arumi no quiero separarme nunca de ti
Y en el horizonte que se había teñido de un color rojizo se veía la torre fiel tan preciosa. Y estaba con Tom mirando aquello, no podía ser más perfecto, suspire.
— ¿Siempre estarás conmigo?
—Siempre que tú lo quieras de esa forma
Gire un poco mi rostro y el me beso. Creo que no habría otro día mejor que este, Tom y yo aquí nunca pensé que llegaríamos a querernos y tampoco que llegaría a pensar que no me había equivocado en mi boda. Que al principio fue por pura convención, Tom sentía que el tiempo se le venía encima y que no había amado a nadie, mientras yo solo era una niña huyendo de su padre. Lo único que nos uno era nuestra soledad, Tom había pasado a formar parte de mi vida. Sería el primer y único hombre en mi vida.
                          ...
Nuestro vuelo de regreso a Alemania salió en la tarde, una semana había sido suficiente para que Tom fuera mío y yo fuera suya. Al final ya ni queríamos regresar pero teníamos que regresar. Aunque yo siempre había estudiado en casa llevaba atrasada unas materias y a Tom se le había metido la idea de que asistiera a una escuela normal como las chicas normales. Pero estaba claro que yo no era normal, tenía dieciséis años y ya estaba casada. Así que me había negado y el solo dijo que por ahora cedería. Y es que a la única escuela a la que había asistido era a una escuela de artes visuales. Y nada más que a esa.
—Quiero dormir
— ¿Otra vez? Arumi dormiste en todo el viaje
—Ya lo sé pero yo soy muy dormilona
—Son las 6:00 am así que buenos dormiremos un rato más
Camine hasta la sala y aun lado habían un piano, mi piano que mi padre me había regalado y me llamo la atención. Se veía tan bonito que de pronto me quito el sueño. Tom bostezo y observo hacia donde mi vista seguía mirando el piano.
—Lo debieron traer mientras no estábamos. Tu padre dijo que terminaría de mandar tus cosas. —Se acercó a él y acaricio las teclas que produjo un desafinado sonido—Tu hermano me dijo que desde que estabas chics te gustaba que tu madre te tocara piano
—Sí y es bonito tenerlo aquí
— ¿Sabes tocar?
—Si no tan bien pero si lo se tocar
— ¿Porque no tocas algo para mí?
—No es que no
—Vamos Arumi
—Hace tiempo que no toco el piano
—Pero lo que bien se aprende...
—Nunca se olvida—lo mire—pero ahora no quiero Tom. Pero te prometo que tocare un día para ti
Tom sonrió y yo a él.
— ¿Desayunamos?
Preparamos sándwiches de atún y tomamos café. Aparte comí un poco de fruta con yogurt. Más tarde Gustav fue a visitarnos y con el llevaba a su novia.
—Hola
— ¿Qué tal estuvo el viaje?
—Excelente—Tom se sentó a mi lado y agarro mi mano— ¿Qué tal están?
—Bien—Gustav miro a ver a su novia—Anahí quería verlos, ella tiene un regalo para ustedes
—Si solo quiero que lo consideren—asentó en la mesa una caja que estaba forrada con un papel morado brillante—ustedes se acaban de casar y si no lo quieren yo entenderé—Señalo la caja y me acerque para desenvolverlo
De adentro de la caja apareció un cachorro de labrador color blanco, como la nieve, en su cuello tenía un moño morado y parecía muy asustado.
—Es hermoso—lo cargue y sonreí—Tom ¿podemos quedárnoslo?
—Bienvenido a la familia pequeña—le hizo una caricia
—Es precioso, gracias Anahí
Gustav y Anahí permanecieron un rato más en la casa platicamos un rato. Y decidimos nombrar al cachorro como nieve.
—Es bonita—Ton estaba acostado en la cama mientras acariciaba a Nieve en su estómago y me miraba—Deja eso Arumi—mire a verlo—acuéstate aquí conmigo un rato
Lo mire y deje a un lado la ropa que estaba acomodando en el armario y me reuní con él.
— ¿Porque no mejor dejas eso para después?
Por: Tom
Acomode su cabello y sonreí. Arumi estaba encima de mi mirándome con sus bellos ojos color miel, me regalo la mejor de sus sonrisas rodee su cintura con mis manos.
—Eres tan hermosa amor—sus mejillas tomaron un coló rojizo y sonrió con timidez
—Ay Tomy lo dices por compromiso
—Claro que no preciosa. Lo digo porque es la verdad.
Lo siguiente que hice fue girar su cuerpo hasta que quedo acostada en la cama, alce un poco su cabeza para acomodarla en la almohada. Y la observe detenidamente y ella me sonreía nerviosa.
—Te amo
Le dije y ella se estremeció un poco la bese y relajo su cuerpo
—Tom ¿estoy soñando?
—Por supuesto que no
Paseaba mis manos con suavidad por su cuerpo encima de su ropa.
—Me gusta tus ojos y tu cabello
—A mí me gustas todo tu Tom—entrelazo sus manos con las mías y sonrió.
—Tu piel era muy suave—ahora yo sonreí y me apresure a desabrochar el primer botón de su blusa
—Tom—susurro
Y me acerque a su cuello para darle un beso y oler el dulce aroma a fresas que nacía de su cabello.
—Tom—volvió a decir y mí mirada regreso a su rostro— ¿Siempre estarás conmigo?
—Siempre que tú lo quieras

Acerco sus labios y esta vez fue ella la que dio el primer paso y me beso, después sus manos se fueron directo a mi playera y me fue desnudando. En ese momento supe que ya éramos marido y mujer.



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noviembre 13, 2014 | By: Acuarelagris♡

Fanfic: Madness Capitulo 1



Capitulo uno
Aquella mañana había amanecido con una resaca horrible, aun sentía los efectos de todas las pastillas que había ingerido junto con el Vodka, y me sorprendía haber despertado solo con resaca y no haber muerto por culpa de una sobredosis. Pero no sabía cuándo había cambiado tanto, tal vez fue cuando Mandes empezó a tener más fama y con aquello había venido la presión y las noches de soledad. Horriblemente me había convertido en otra persona. No recordaba muy bien que había pasado la noche anterior, solo recordaba un brindis.
—Por mas conciertos como estos, por las giras, por Madness.
Esas fueron las palabras de Ronnie nuestro manager. Y después del ultimo concierto de la gira en Los Ángeles había venido la hora de celebrar, había venido la hora del after en donde solo algunos fans afortunados estarían presentes, mis compañeros de la banda de seguro igual estarían con resaca pero ninguno peor que yo, nadie sabía que yo era dependiente a cierto tipo de pastillas mágicas que no te hacen sentir bien pero si menos peor, malditas capsulas engañosas, que solo te confunden.
—Vaya Dany, pareces mapache drogado y golpeado—Christian me aventó una almohada la cual yo esquive
—Deja a mi hermanita cabrón—Israel venia bajando las escaleras igual que yo.
— ¿Cómo durmieron anoche chicos?—Ronnie entro por la puerta principal de la suite donde estábamos quedándonos.
—Bien, a excepción de Dany—Arturo me observo desde la esquina y Altaír igual.
—Parece que su líder si disfruto la fiesta. —Ronnie me examino y sonrió—Para mí es un placer decirles que oficialmente están de vacaciones. Yo mañana regreso a Alemania pero en tres meces nos reuniremos. Son libres de ir a donde quieran.
—En realidad mi hermana y yo pensábamos quedarnos aquí, mi padre tiene una casa y la aprovecharemos. Así que Chris, Arturo y Altaír si gustan pueden quedarse.
—Si claro y necesito hablar contigo Dany.
Me hizo una seña con la cabeza y lo seguí. De sobra sabía que me iba a regañar sospechaba que él sabía algo de mis pastillas.
— ¿Me quieres decir que mierda pasa contigo? Joder estas acabando con tu vida Daniela
—Nada pasa con mi inútil e inservible vida
—Daniela Müller. No quiero que te sigas tomando esa basura, no quiero que pase lo mismo que paso en la primera gira.
—Pues precisamente por eso tomo esas pastillas para que no pase lo mismo.
—Sabes que eso es una mentira te metes esas pastillas porque ya dependes de ellas—me quedé callada y nos miramos por unos eternos minutos. —Dany este mal. Y no creo que sea buena idea quedarse aquí en Los Ángeles. Tu peor pesadilla vive aquí. Ya sabes Tom Kaulitz.
Regreso con los chicos y yo me quede pensativa, todo había empezado en 2007 durante el tour por Europa, Madness y Tokio Hotel habían alcanzado la fama casi al mismo tiempo solo que con diferentes géneros, mientras ellos iban enamorando a miles de niñas con su rock pop nosotros íbamos llenando estadios y armando moshpit con nuestro emocore y hardcore. Mi banda la conformaba mi hermano que era la voz gutural y tocaba el bajo. Christian que era la guitarra principal Arturo que era la guitarra rítmica y Altaír era el baterista. Mi voz mezoprano era la voz principal y en una que otra canción tocaba el piano. Con la gira que acababa de finalizar llevábamos dos y la primera fue la peor para mí. Tom Kaulitz quien fue mi novio había terminado conmigo por teléfono y había ido de país en país acostándose con cada gurupié que se le ponía enfrente. Al principio pide hacerme a la fuerte pero fue en Madrid en donde había comenzado todo.
Después del concierto había llegado al cuarto del hotel sintiéndome nada, me dolía el alma, y claro también mi físico. Tom había llamado hacía ya unas semanas pero apenas me caía la noticia. Y recuerdo claramente que aquella noche perdí la cabeza en el hotel, que llore como una loca y destruí todo lo que encontré a mi paso y lo había justificado con el rock las estrellas de rock hacen eso destruyen habitaciones de hotel.
Aunque solo mi mellizo Israel fue capaz de darse cuenta de lo que pasaba. El y Ronnie. En realidad le agradecía a Tom que hubiera terminado conmigo cuando la gira ya iba por finalizar porque no hubiera aguantado más tiempo.
Y a mi regreso a casa me encerré por más de dos meces mientras mi padre y mi hermano no buscan que hacer o como ayudarme. Tanto así que mi padre pago a un psiquiatra y se encargó de buscarle fin a mi dolor. Fue ahí cuando me hice más ansiosa, cuando el sueño comenzó a faltar en las noches. Cuando mi dependencia hacia los somníferos empezó.
Me había sentido tan gádidamente infeliz que ahora no le hacía caso a ningún chico era yo y mi soltería hasta el fin. Era yo Daniela Müller de 21 años  la chica mala del rock, la que no tenía corazón.
[~]
Esa misma tarde mi padre mando a buscar nuestro equipaje el mismo que fue trasladado a la casa de Los Ángeles. Christian había aceptado pasar unos días con nosotros al igual que Arturo y Altaír. Que ya estaban en la casa mi hermano y yo íbamos de camino, yo iba sentada en el asiento del copiloto con el rostro pegado al cristal de la ventanilla. Mientras observaba como las gotas de lluvia golpeaban el cristal. Me sentía nuevamente mal y necesitaba un calmante o un anti-depresivo.
—Ronnie me dijo lo de los gemelos Kaulitz—se atrevió a decir mi hermano después de detenerse tras la luz roja del semáforo. —Eso es bastante desagradable ¿No crees?
Israel y Tom siempre habían estado peleados. Porque ambos eran mujeriegos y siempre se fijaban en la misma chica. Aunque había hecho brevemente las paces cuando fuimos novios.
—Eso creo—le dije sin ánimos—Aunque Bill, Bill es un amor de chico.
—Si eso creo—me dijo antes de poner a andar nuevamente el coche.
—Espero que haya algo de comer, muero de hambre
—Es bueno saber que no sigues peleada con la comida.
—Aun la odio Israel.
—Oh vamos Dany solo es comida hermana.
—La cual hace engordar
—Si tú lo dices.
—Pero ya mejor calla y apúrate ya quiero llegar a casa
—Claro es imposible que nos lo encontremos Los Ángeles es enorme.
Y en ese momento algo muy curioso paso, al doblar para agarrar el otro carril, alguien nos chocó haciendo que nos sacudiéramos. Israel me miro igual de asustado que yo.
— ¿Estas bien?
—Si
Mire por el espejo del automóvil de abrió la puerta del conductor y mi hermano hizo lo mismo.
—Quédate aquí
Y camino al encuentro con el otro conductor. Lo observe por la ventanilla y sentía algo parecido a cuando Tom estaba cerca, me sentía nerviosa y un calor familiar invadió mi cuerpo. Necesitaba aire, sentía que me estaba asfixiando. Así que salí del automóvil y camine hacia donde estaba mi hermano.
—Daniela—Dijo cuándo me vio—Estas sangrando cariño
— ¿Que? Pero...tu...—toque mi nariz de donde emanaba la sangre y mire a ver a la persona que me había dicho cariño. Su voz ya me era familiar. Pero mi cabeza aun no procesaba lo que estaba a punto de pasar.
— ¿Te encuentras bien hermosa?—Tom se acercó a mí, estaba preocupado y cuando sus manos tocaron mi cuerpo. La vista se me nublo y no supe más.

Era un sueño, eso debía ser un sueño o más bien una pesadilla en donde había visto a ¿Tom? Nunca había soñado con el pero ahora era muy realista. Empezó a escuchar voces lejanas antes de abrir los ojos. Lo primero que vi fue la familiar y tierna mirada de mi amigo Bill.
—Dany, gracias a dios que estas bien—me incorpore del asiento trasero del automóvil de mi hermano y lo abrase muy fuerte.
—Bill.
Y observamos a nuestros hermanos discutir.
— ¿Sabes que es algo muy curioso?
—No ¿Que es algo muy curioso Bill?
—Que Tom venia diciendo que nunca nos lo toparíamos en Los Ángeles y mira estuvimos a punto de morir los cuatro.
—Vamos con ellos o se mataran.
— ¿Pero estas bien?
—Si
Camine con cuidado hasta donde estaban.
—Pudiste haber matado a mi hermana
—Tú no sabes conducir Müller.
—Vete al diablo Kaulitz.
—Israel ya vámonos
—Si Tom que el seguro lo arregle.
—Además no fue un golpe muy fuerte.
—Esto no es por el golpe—Ambos se miraron
—Esto es personal—concluyeron ambos.
Y cada quien camino hacia su vehículo.
—Bill—el miro a verme—me gusto volver a verte
—A mi igual
Bill y yo habíamos sido muy buenos amigos y a él lo quería mucho. Cuando Tom termino conmigo mis sentimientos hacia mi mejor amigo no habían cambiado para nada. Él no se tenía la culpa de nada.
— ¿Porque tardaron?—Christian comía unas papas fritas y veía televisión con Altaír y Arthur
—El imbécil de Tom Kaulitz.
— ¿Que tiene?
—Nos acaba de chocar, ellos viven cerca de aquí.
— ¿Que? 
—Si. Pensé que no, nos lo toparíamos nunca pero—dio un puñetazo en la pared—Joder como odio a Tom Kaulitz. — Miro a verme y me tomo de los hombros. —En cuanto a ti no quiero que ye vayas corriendo a sus brazos apenas él te ofrezcas su supuesto amor.
— ¿Que? La que más lo odia soy yo

Lo empuje y huía a refugiarme a mi habitación. La vida no podía empeorar.