enero 07, 2015 | By: Acuarelagris♡

Fanfic: Ellas vs Ellos; Capítulo 1

1. Gemelos no tan parecidos.

Por: Daniela

—Todo va a estar bien papá—abracé a mi padre—No te pusiste así cuando fui a estudiar a Holanda

—Pero ahí era un colegio de señoritas

—Papá nada me pasara, además aquí está mi hermano

—Tienes razón princesa, de todas formas quiero que me hables si necesitas algo

—Ten por seguro que lo hare

Mi padre volvió a abrazarme y me dio un beso en la frente, después me dejo sola en mi nuevo dormitorio con mis amigas y compañeras de habitación. Las mire a ver y cada quien estaba en su respectiva cama acomodando sus cosas en su equipaje.

—¿Quién será ese chico?—Hana jugueteaba con su cabello rubio y ondulado coquetamente—Te comía con la mirada

—No sé pero me encanto, es lindísimo

—Acabamos de llegar y ya están pensando en chicos—Lorena se paseaba llevando su ropa hasta el armario

—Lorena tiene razón—Anahí en cambio estaba encima de la cama acomodando sus accesorios—Es mejor empezar el año bien, con las calificaciones, que no solo será música lo que aprenderemos

—¡Ay! pero es que es lindo

—Después investigaremos quien es él, ahora mejor vamos por algo de comer

Era el primer día de clase aunque no iba a ver ninguna clase porque estaban entregando los horarios y todos se estaban instalando en sus dormitorios.

—Esto es genial—caminamos hasta la cafetería, que estaba abarrotada por varios alumnos—Hay chicos, y chicos

—Hana porque ¿No dejas de pensar en chicos?

—Lo siento, lo siento

Nos sentamos en una mesa para cuatro, y como siempre Hana y yo empezamos a revisar las calorías de lo que nos comíamos. Lorena nos miró con desaprobación.

—¿Porque no simplemente se lo comen?

—Porque no queremos engordar

—No exageren ambas están delgadísimas

—Bueno ya mejor ponte a comer

Las cuatro nos miramos antes de comer nuestros alimentos y platicar como antes de que me fuera a vivir a Holanda.

—¿Y cómo te fue? No puedo creer que te hayas ido un año a Holanda

—En lo que cabe bien, es muy bonito ahí. Aunque las extrañe mucho y para que lo sepan estaba en un colegio solo para niñas

—Que aburrido debió de ser

—Hana ¿Tu eres virgen?—Anahí la miraba

—¿Qué te pasa? Por supuesto que sí lo soy

—Pues no parece, eres muy boba y solo hablas de chicos

Las cuatro nos reímos.

—Daniela—Hana llamo mi atención—El chico de hace rato te está mirando

—¿Enserio?—mis amigos asintieron y yo sonreí—¿En dónde está?

—En la mesa de la izquierda de atrás

Gire con disimulo mi cabeza y mire un poco más lejos de aquel chico, sonreí para mí misma cuando lo vi mirarme.

—Ya lo vi

La mañana trascurrió normal, y nada cambio en la tarde la única novedad fue que a todas las chicas nos llevaron a conocer todas las instalaciones de la escuela. Y luego otra vez a nuestras habitaciones.

En nuestro dormitorio aun seguíamos acomodándonos, mis amigas estaban acomodando sus cosas. Yo increíblemente había terminado. Y quería dar un paseo por ahí. Afuera en los pasillos eh instalaciones de la escuela había gente andando y conociendo personas.

—Ahorita regreso—avisé antes de salir

Mis amigas respondieron con un "Si" antes de que abandonara la estancia. Primero camine por un gran pasillo para salir de los dormitorios y después pase por el comedor, aun había gente comiendo. Así que no me detuve ahí. Seguí mi paso hasta llegar a el jardín.

Ahí estaba más poblado que la cafetería habían alumnos descansado y tomando la cálida tarde de verano que nos ofrecía la ciudad.

Camine un poco más hasta alejarme de todos y me senté lo más lejos que pude en el pasto fresco del jardín.

Observaba a todos y a todas platicar y divertirse que pensé que hubiera sido mejor venir con mis amigas y no estar sola. Como una tonta mirando a todos.

Entre los grupitos pude divisar a mi hermano Israel con Chris el bajista de su banda sentado en el pasto platicando con dos chicas. Y no pude evitar pensar que Chris y mi hermano eran los más grandes imbéciles del mundo.

—Hola, ¿puedo acompañarte?—estaba a punto de mirar a decirle "No gracias" pero en cuanto mis ojos y los de él se volvieron a cruzar, sucedió lo mismo que había sucedido en el patio

—Si claro—dije tratando de disimular mis nervios, mientras lo observaba acomodarse enfrente de mí

—¿Puedo saber tu nombre?

—Daniela ¿Cuál es el tuyo?

—Tom

Sonreí y el hizo lo mismos y regrese mi vista a mi hermano que por las caras y gestos que hacia de seguro estaba alardeando como era su costumbre.

—Veo que estas interesada en Müller. Si fuera tú tendría mejores gustos porque Müller es un imbécil

—Lo sé—le asegure

—¿Cómo lo sabes?

—Compartimos el vientre de mi madre nueve meces y ha vivido en mi casa catorce, casi quince años

—¿Cómo? Entonces Israel ¿es tu hermano?

—Si es mi hermano mellizo o algo así

—Pero tú eres linda, no te pareces en nada a él

—Afortunadamente yo si tengo cerebro—mire a verlo y le regale la mejor de mis sonrisas

—¿Y porque decidiste seguir los pasos de tu hermano?

—Me gusta mucho cantar y me han dicho que lo hago bien. Tome algunas clases de canto hace unos años

—Me gustaría escucharte cantar

—Algún día ¿Y tú?

—Igual tengo un hermano gemelo pero él y yo si somos idénticos

—¿Enserio? Qué bien ¿Dónde está?

Tom busco a alguien con la mirada, hasta que se encontró con tres  muchachos sentando a poca distancia de nosotros. Y me señalo a un chico, maquillado y de cabello negro.

—¿Y dices que son idénticos? No veo las rastas ni nada que los haga idénticos

—Bueno nacimos siendo idénticos pero ahora cada quien tiene su propia personalidad. Y ellos son mi banda—volvió a señalar a los tres chicos

—Que bien Tom

Platicábamos a gusto, de la escuela y de las clases. Cuando sentí un par de miradas sobre mí. Mire a ver buscando las miradas y ahí estaba mi hermano observándome de una forma extraña, como si estuviera enojado o yo estuviera haciendo algo indebido.

—Tom creo que será mejor que me vaya, mis amigas deben de estarse preguntando en donde estoy

—Claro fue un placer conocerte Daniela

Nos despedimos y la mirada de mi hermano aun seguía en mí. Camine hasta la entrada a la escuela y aun cuando pase a su lado me siguió mirando y luego miro a ver a Tom.

Pero no le preste mucha atención y regrese al dormitorio, mis amigas ya estaban más que instaladas.

—¿En dónde estabas?

—En el jardín. Y a no saben con quién estaba platicando

—¿Con quién?

—Con el chico del estacionamiento

—¿El que se te quedo mirando?

—Si

—¿Y cómo se llama?

—Tom—suspire y me senté en la orilla de la cama

—¿Y ese suspiro?

—Es súper lindo

—De acuerdo, ahora que te parece si te concentras en mañana 

—Sí, trataré

Y no voy a negar que estuve pensando en ese chico toda la noche, era bastante atractivo y tenía algo que me llamaba mucho la atención.

Sentí que no dormí en toda la noche por estar en las nubes, tanto que al día siguiente llegue un poco tarde a la primera clase.

—Buenos días—toque la puerta y el profesor miro a verme

—Buenas tardes diría yo—dijo consultando su reloj y casi al instante regreso la mirada a mí—Müller, usted debe de ser Müller Daniela—miro a mi hermano—tal parece que su hermano y usted no solo comparten el día de nacimiento si no que igual comparten la impuntualidad—Respiro resignado—Se lo pasare porque es el primer día. Pase y siéntense—miro a todos lados—a lado de su hermano.

Cuando entre al salón todos me observaron pero no le tome importancia porque a mí me gustaba esa atención. Mi hermano se hizo a un lado quedando sentado de lado de la pared y yo del pasillo. Lo mire y le sonreí. El como siempre me hizo un gesto que no era más que de desaprobación, pero no le tome importancia. Después de todo él siempre era así de insoportable.

—¿Que estabas haciendo ayer con el imbécil de Tom Kaulitz?—murmuro en un tono muy bajito que apenas pude escuchar lo que decía

—¿Lo conoces?—le dije igual de bajito que él—es un chico muy lindo

—Si lo conozco y no quiero que tengas nada que ver con ese imbécil

—¿Porque?

—Porque es mi enemigo, y no quiero que te relaciones con ese tipo

—¿Y si yo me quiero relacionar con ese tipo? ¿Que más te da a ti?

—No hagas estupideces o de mi cuenta corre que te manden otra vez a Holanda

—Vete al diablo Israel

Trate de prestar atención al profesor y hacia anotaciones de lo que el profesor anotaba en el pizarrón. Trate de concentrarme pero no podía. Sentía unos ojos clavados en mí. Y con disimulo traje de buscar esos ojos pero era difícil porque estaba sentada en el último pupitre en una de las esquinas del salón tratando de concentrarme sin éxito alguno.

Mi mirada se paseó por todo el salón, hasta que vi sus ojos color miel mirándome. Le sonreí fue lo único que pude hacer. Me interesaba un bledo lo que mi hermano pudiera decir. Tom me interesaba. Más de lo que mi hermano pensaba.

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