abril 11, 2016 | By: Acuarelagris♡

Fanfic: En su sombra.

40. 10 am.


Arumi:

El timbre de la alarma es lo que hace que aparté la vista del techo, no hacía falta que sonora pero se me olvidó desactivarla, hacía más de dos horas que estaba despierta y aunque tenía sueño no podía dormir. Y la sombra del árbol que se reflejaba en el techo de la habitación  me había mantenido entretenida durante aquellas dos horas, suspiré cuando la sombra desapareció y en su lugar empezó a entrar la luz del sol.
Y me preparé mentalmente para levantarme de esa absurda comodidad.
Así que cuando me incorporé para sentarme la vibración del teléfono encima del buró hizo que espabilara de una vez por todas. Miré la pantalla de mi celular y había un mensaje del número de Tom.

—Tom—Dije mientras suspira y presionaba la tecla de abrir para poder leerlo.

"Mamá no soy papá. Bueno deduzco que entiendes que soy yo. Solo quiero decirte que te extraño y te veo el lunes a medio día. Te quiero."

*Shaid*

Sonreí y me puce de pié para comenzar el día. Tenía muchos pendientes ahora que había dejado de ser maestra.  Me encantaba poder enseñar lo que sabía pero cuando el directora me ofreció quedarme de planta tuve que decir que no. Auqnue me gustaba, aquello no era para mi, me gustaba más bien ser independiente.

Después de la ducha vino el desayunó sin Shaid y sin nieve. La casa se veía muy sola y se respiraba el abandonó temporal de está. Pero pronto regresaría mi pequeño. Miré el teléfono y aunque sabía que estaba con su papá igual estaba tentada a llamarle porqué lo extrañaba. Tuve que contenerme para no llamarlo.
Pero no funcionó. El timbre sonó una, dos, tres veces antes de que contestarán.

—Shaid.
—No—Sentí una punzada en mi estómago cuándo la voz de Tom retumbó en mis oídos—Soy Tom. Shaid esta dormido espérame unos segundos y lo despierto.
—No, no—me apresuré a decir—es sábado si esta dormido déjalo es solo que pensé que ya estaría despierto.
—Si, despertó solo quería mandarte un mensaje.
—Si, esta bien. Lo siento.
—No te preocupes, le diré que te llamé.
—Claro, gracias Tom.
—Bueno, esta luego.
—No, Tom. Esperá no cuelgues.

Me arrepentí el instante de haberle pedido eso, pero no importaba ya lo había echó.

—Si, ¿que pasa?—,pero su tono de voz indiferente fué lo que me  devolvió a la realidad.
—Dilé que yo igual los extraño.
—¿Nos extrañas?
—A nieve y a él. Hasta luego Tom.

Colgué y continúe con el desayuno silencioso, después me di la ducha matutina y continúe con la rutina, encendí el televisór por costumbre y para sentir que no estaba sola. Después dejé la puerta del estudio abierto y puce música.
La noche anterior me había pasado combinando pintura de color rosa hasta que había llegado al ideal, pero aún no sabía que era lo que quería pintar. Solo cerraba mis ojos y veía a Tom y a Shaid a mi lado. Se estaba volviéndo difícil y no podía creer que tuviera estas pausas cuando Siempre se me había echó fácil transmitir lo que sentía y quería por ese medió. El único problema talvez era que ahora no sabía que quería y menos que sentía.

Así que cuando el lienzo estuvo listó en mi cabeza no había nada. No podía visualizar nada solo a Tom.
Frustrada camine al sillón y me dejé caer con pereza, otra vez miré el techó hasta que la fatiga de la noche anterior gano y me quede dormida.

Empecé a despertar poco a poco cuando sentí una mirada recorriendome, abrí mis ojos y busque sus ojos hasta que lo ví sentado enfrente de mi observandome.

—Tom ¿que haces aquí?
—Quería verte.
—¿Y Shaid dónde esta?
—Lo dejé con mi mamá.
—Pero, como entraste.
—No te dí todas las llaves.
—Tom ésto esta mal, no deberías estar aquí.
—Pero lo estoy ¿Y sabés porque?—Negué con la cabeza mientras me incorporó,—porque me nesecitas.
—No, no es verdad.
—Y porque me extrañas.
El igual se incorpora y me mira.

—Vete Tom.
—¿Es lo que quieres?
—Si.
—No mientas.
—No estoy mintiéndo.
—Se cuando mientes—sonríe de medio lado y la se aproxima a mi—Y cuando estas nerviosa.
—No estoy nerviosa.
—Lo estas y lo sé porque te pones así con mi sola precensia.

Se acerca más a mi y cuando esta por besarme se desvanece del sueño. Abro mis ojos y cuando despierto por completo me incorporó del sofá y algo a cambiado la luz entra de otro lado y aquello índica que es más tarde.
Sigo cansada y no creó haber dormido lo suficiente.
Me incorporó y me estiró; después me dejó caer otra vez intentado volver a dormirme pero no pasa nada.

Así que camino por toda la casa antes de entrar al baño para una ducha.
Aún me siento cansada pero no puedo hacer nada para solucionar ese problema. Así que no me queda más que tratar de seguir con mis pendientes; así que después de acabar me reúno con mi padre que no hace más que hablar de cosas que nunca eh entendido y comentar cosas sin sentido como el clima y el tráfico que le esperá en el camino de regresó a su oficina.

Después del estresante almuerzo con papá, lo primero que pasa cuando entró a mi coche es una llamada de Shaid.

—Hola, cariño ¿como estas?
—Bién mami. Estoy llendo a visitar a mi abuelita Simone.
—Oh mira que bien me la saludas cariño.
—¿Que haces mamá?
—Regreso a casa, fuí a comer con tu abuelo. ¿Tú ya comiste?
—No mi abuela nos invitó a comer a mi y a papá.
—De acuerdo entonces esperó que lo disfrutes.
—Si. Te veo mañana má.
—Si te veo mañana cariño.

Esperé a que colgará y continúe mi agenda....

Tom:



—Hola abuela.
—Hola mi amor.

Shaid abraza a mi madre y ella me saluda con su sonrisa que siempre tiene.

—Que bueno que ya llegaron. Tu prima ya esta aquí y Bill igual.

Cuando entró a la sala, Bill platica con la niña que esta sentada en su regazo y le hace mimos en su cabello. Tengo que aceptar que eso siempre me ha molestado mucho pero nunca digo nada porque si Shaid hubiera sido niña de seguro igual estaría así y me vería más estúpido de lo que se ve Bill.

Mi madre nos comentó qué se sentía muy sola y que la casa no era la misma desde que Bill y yo dejamos de correr por toda ella dando lata. Así que ahora Siempre traíamos a los niños a visitarla y comíamos con ella. No me molestaba pero odiaba que siempre se convirtiera en una charla de lo difícil que son los divorcios y que debo dejar a un lado la amargura.






abril 07, 2016 | By: Acuarelagris♡

Fanfic: En su sombra.




39. La casa de Tom


Cuando llegamos al edifició Shaid se había quedado dormido pero cuando me detuve en el estacionamiento rapidamente se endereza y talla sus ojos con sus puños.

—Llegamos.
—¿Donde?
—A nuestra casa.

Me bajo del vehículo y él estira sus brazos para que lo abracé, cuando lo hago el rodeá mi cuello con sus bracitos y enrolla sus piernas en mi cintura, apoya su cabeza en mi hombro y  nieve nos sigue , camino al acensor y oprimo el botón al piso cuatro, Shaid se ve agotado y adormilado.

—Papá quiero leche.

Y entonces me alegro de haber ido a comprar de otra forma mi Shaid se quedaría con las ganas de tomar leche.

—Si, claro—Las puertas del acensor se  habrén en nuestro piso y salimos.
—Que bonito lugar—comenta mientras camino al final del pasillo. Busco la llave en mis bolsillos y Shaid esta tan inquieto. Que comienza a inquietarme un poco.

Cuando entró al departamento busco con mi mano izquierda el interuptor de la luz, cuando esta se prende Shaid me mirá un poco molesto yo sonrió y cierro la puerta detras de mi, camino a la habitación de Shaid y despues de levantar las mantas lo acomodo y recuerdo que debe cambiarse.

—Pon tu pijama mientras yo te preparo leche tibía—Shaid asiente atontado y yo me dirijo a la cocina.

Es facíl así que no demoró tanto y cuando entró a la habitación nieve ya ha ocupado su lugar en la cama.

—Gracias papá.

Me dice despues de beber el contenido del vaso y ahora si lo tapó con las mantas y beso su frente.

—Descansa Shaid.

Cuando salgo apago las luces de la casa y me dirijo a mi habitación.
Estoy a oscuras y estoy solo otra vez la necesito más que nunca a mi lado. Fui demaciado imbecíl.
Miró mi celular y su número viene a mi memoria tan facilmente, suspiro porque se que es mala idea pero aún así preciono la tecla "llamar " y me manda directo a buzón.
Dejó aún lado mi celular y hago el intento de dormir.

Al día siguiente me despierta  él mismo Shaid, que para mi sorpresa ya se ha  bañado y esta casi listo.

—Papá quiero desayunar cereal con hot-cakes.
—¿Que tal solo cereal?
—¿Y en la noche preparas Hot-cakes?
—Si.

Shaid asintió y se va  a cambiar, yo en cambio camino a la cocina y busco el cereal, una caja de leche y dos tazas para servirlo.

—¿Ya estás listo?
—Si—me dice  mientras se sienta en una de las tres sillas de la mesa.

Shaid come mucho como yo, su apetito suele ser similar al mío pero también tiene esa maña que heredo de su madre, de comer lento y es tan desesperante como ella. Incluso llegó a pensar que lo hacen a propósito sólo para sacarme de mis casillas.

Más tarde de camino a la escuela, no puedo evitar sonreír al verlo. Ya no la tengo a ella pero Shaid es mío siempre lo será.

—Pórtate bien, te veo en un rato.

Después de despedirme de él, regreso al departamento y después de servirle las croquetas a Nieve, me doy cuenta que será un día largó; sin Shaid y sin Arumi es difícil.  Antes de vivir otra vez solo aunque ellos no estaban en el día y yo dormía mientras ellos no estaban. No me agobiaba porque sabía qur por la tardé estaría con ellos. Pero ahora era diferente, mucho y la soledad pesa y pesa demasiado.

–¿Que hiciste toda la mañana pá?—pregunta Shaid cuando se a brocha el cinturón de seguridad.
—Dormir, ver televisión y dormir. ¿Dónde quieres ir a comer?
—McDonald's
—Últimamente estás comiendo muchas hamburguesas.
—Creo que es mi comída favorita.
—El otro día dijiste que tu comída favorita era el sushi
—Si, creo que cambié de opinión.

Así que después de ése día los días que vinieron eran más lentos contaba cada milésima de segundo que había pasado desde que Arumi y yo habíamos firmando el divorcio y cuándo Shaid no estaba en casa contaba el tiempo que se empeñaba en ir más lento y cuando al fin estaba conmigo los días pasaban muy rápido y aunque hacíamos de todo juntos, no era igual. Shaid me hacía feliz pero faltaba el lugar que había dejado vacío Arumi.

Arumi, Arumi. El periódico local se la pasaba recondandome que ya no era más mía. Sus pinturas habían comenzando a hacerse populares y ella había comenzado a ganar fama y prestigio, por su talento natural para pintar Shaid estaba aprendiendo mucho de su madre. Aunque claro todo aquéllo no le había quitado ni un piquito lo a social que ella era; aunque ahora tenía más conocidos y contactos nunca asisitia a fiestas y eso más que a los que se hacían en honor al arte y Siempre iba acompañada de Shaid el único hombre en su vida y su único gran amor  como ella misma había declarado en una entrevista a un períodico Nacional. Era bastante obvió ahora mismo yo igual pensaba que mi único gran amor era mi hijo; poco después del divorcio muchas empezaron a buscarme pero yo no las quería solo quería estar con ella y ya. Y como esto ya no se podía él unico consuelo que encontraba era en Shaid, porque el me pertenecía y también a ella. Bill, Georg, Gustav y mis amigos en general iban a venían pero nadie era como mi hijo con el único con quien me sentía a gusto.

—Hola, papá—,Shaid subió a su asiento.—Llegas tarde.
—Si, es solo que estaba con Bill.
—Bueno papá esta bien.

Había pasado un verano bastante caluroso ahora que las clases normales empezaban, yo creí que Arumi dejaría de ser profesora y así fué como paso. Ahora estaba dedicada haciendo sus propias cosas ahora pintaba más. Con temas que casi nadie comprendía y lo comparaban con las pinturas de su adolescencia y por supuesto que eran completamente diferentes en todo. Ahora era más madura.

—¿Que tal te fué?
—Bien, aunque tengo sueño. Muero por dormir un poco.
—¿Tareas?
—Si ya se dormiré después de hacerlas.

Shaid él era brillante y aplicado todo lo que núnca fuí yo en la escuela.

Así que mi vida se había convertido en Shaid y yo. No había mujeres y mucho menos mamá. Ahora incluso yo me había comenzado a alejar de Arumi.

—Ya quiero que sean vacacions.
—Las clases acaban de empezar Shaid.
—Si, lo sé pero mamá y yo iremos a Alaska o a Austria. Buéno me dijo que yo puedo elegir el lugar. ¿Y nosotros iremos de viaje papá?
—¿Quieres ir de viaje conmigo es decir de vacaciones?
—Si, ¿tú no?
—Claro, pero yo creó que me gustaría que salieras del continente es decir conocer otros ambientes y otros países.
—¿Sudáfrica?
—¿Porque?
—Por el desierto o talvez Egipto.
—¿Por el desierto?
—No, porque quiero montar un camello.
—Visitemos California, el  gran cañón o algúna isla en el caribe.
—¿En serio papá?
—Si, pero bueno por ahora concentrate en tus clases y veremos pronto nuestras vacaciones.


Nota: ¿Como están?  ¿les gusta el nuevo diseño del blog?  Si se que es cortó pero pronto habrá capítulo y será más largo. Lo prometo!  ♡